
Prácticas de ciberseguridad que toda empresa debería aplicar
La ciberseguridad ya no es un asunto exclusivo del departamento de IT. Se acabaron los tiempos en los que un administrador con experiencia “apañaba” la infraestructura siguiendo un consejo suelto leído en un foro. Ahora es un tema crítico para la continuidad del negocio, el cumplimiento de la ley y, cada vez más, para la protección de las personas.
Aunque la CISA y otras entidades publican guías muy completas, la mayoría de esos documentos no están pensados para líderes empresariales, y pocos equipos disponen del tiempo o los conocimientos para leer manuales de cien páginas repletos de siglas.
Por eso, vamos a lo importante.
En este artículo vamos a resumir las prácticas de ciberseguridad que realmente funcionan, sin abusar de la jerga técnica y con un enfoque práctico. El objetivo es crear un pequeño manifiesto útil tanto para pymes como para grandes corporaciones, con métodos sencillos pero eficaces para proteger los datos y mantener el negocio en marcha.
Por qué seguir las mejores prácticas de ciberseguridad es esencial hoy en día (incluso con poco presupuesto)
- El cibercrimen no distingue entre una empresa de cinco personas o cinco mil. Y las cifras lo dejan claro: el error humano sigue siendo la causa principal de la mayoría de incidentes de seguridad. Basta que alguien configure mal un sistema, caiga en un correo de phishing, ignore una actualización de software o…, pero ya te imaginas el resto. Lo peor es que un solo fallo abre la puerta a un ataque.
- Las buenas prácticas de ciberseguridad existen por un motivo. No hay una herramienta mágica que lo resuelva todo, pero, aunque suenen muy básicas, funcionan. Usar contraseñas sólidas, activar la autenticación multifactor (MFA), mantener el software actualizado y proteger el correo electrónico… No son tecnologías de última generación, pero bloquean muchos ataques y reducen el riesgo. Si además añades formación continua para el personal y sistemas de monitorización, tendrás una defensa sólida.
- Según el Verizon Data Breach Investigations Report 2024, un 68% de las brechas de seguridad no incluyeron malware. Hoy, la mayoría de los ataques se basan en el robo de credenciales mediante ingeniería social o en errores de configuración. Por eso, un enfoque por capas y centrado en las personas es más importante que nunca.
- Las empresas que aplican de forma constante estos fundamentos tienen menos probabilidades de sufrir una brecha. El problema es que, sin herramientas que faciliten la implantación de estas medidas en toda la organización, es fácil que algo se escape. Ahí es donde Hornetsecurity marca la diferencia.
Las prácticas esenciales de ciberseguridad que toda empresa debería aplicar
Hoy en día, cualquier empleado (tenga o no formación técnica) debería conocer las prácticas básicas de ciberseguridad que protegen a una empresa. Da igual si trabajas en el sector sanitario intentando cumplir con la normativa HIPAA o en una startup que quiere evitar salir en las noticias por un ciberataque.
Los ciberdelincuentes ya no se limitan a buscar fallos técnicos desde fuera. Ahora observan a personas concretas: cómo responde Jennifer a los correos, si usa contraseñas débiles… o a Jim, del departamento de contabilidad, que tiene la mala costumbre de apuntar su contraseña en un post-it porque Bitwarden le parece complicado y no tiene tiempo para aprender a usarlo (lo siento, Jim, no era por dejarte en evidencia).
Para protegernos de todos los Jennifer y Jim, expertos en ciberseguridad de todo el planeta han trabajado juntos, compartido conocimientos y, algo poco común en este sector, se han puesto de acuerdo en un conjunto de prácticas recomendadas que de verdad funcionan.
Aplicar un control de acceso sólido
- Activa la autenticación multifactor (MFA) para todos los usuarios. Todos.
- No compartas cuentas (ni siquiera la famosa cuenta “admin” compartida).
- Define accesos basados en roles para los sistemas críticos: no todo el mundo necesita permisos de administrador.
- Ten un proceso claro para dar de baja usuarios y revoca el acceso de inmediato cuando alguien deje la organización.
Esto no es solo una buena práctica: es tu perímetro digital. Si una contraseña cae en manos equivocadas, la MFA y los controles de acceso te dan una última oportunidad para defenderte.
Mantener sistemas y software actualizados
Los atacantes no siempre necesitan vulnerabilidades nuevas; muchas veces se aprovechan de fallos antiguos que quedaron sin corregir porque «no eran urgentes». Aunque en sistemas críticos conviene programar las actualizaciones para no interrumpir el negocio, automatízalas en todos los equipos donde sea posible.
Establece un proceso documentado para el seguimiento y aplicación de parches. Y no lo olvides: el software de terceros, las extensiones del navegador y los servicios que ya no usas también pueden ser un riesgo si se quedan sin actualizar.
Considera definir KPIs que midan el estado de las actualizaciones en servidores y estaciones de trabajo, así podrás saber si realmente estás al día.
Comunicación y correo electrónico seguros
El phishing sigue siendo la técnica favorita de los atacantes. ¿La razón? Funciona, y probablemente seguirá funcionando. Una vez envié un correo falso a un amigo, solo como broma (tranquilo, no tenía nada peligroso), y lo abrió sin pensarlo dos veces. Confía en mí más de lo que debería… y justo ahí está el problema: el phishing se aprovecha de esa confianza.
Hoy, muchos correos fraudulentos parecen tan reales que incluso un ojo experto puede tener dudas. Si no eres un profesional de IT, es fácil caer en la trampa. Aquí es donde entra Advanced Threat Protection de Hornetsecurity: analiza cada mensaje, aísla amenazas en tiempo real y aplica filtrado dinámico tanto en correos como en mensajes de Teams.
En la práctica, esto significa que los ataques se bloquean antes de que el usuario pueda hacer clic en un enlace o abrir un archivo adjunto.
Copias de seguridad: o las tienes o lo lamentas
Las copias de seguridad son tu último recurso cuando todo lo demás falla. Pero para que sirvan de algo deben estar actualizadas, probadas y protegidas, porque sí: los atacantes también intentan borrar o corromper tus backups. 365 Total Backup se encarga de todo en entornos Microsoft 365, desde correos hasta Teams, One Drive y SharePoint. Es una solución nativa en la nube, rápida y diseñada para cumplir con los requisitos legales y de seguridad.
Forma a tu personal como parte de tu equipo de seguridad
Porque, en la práctica, ya lo es. Según la ENISA, más del 80% de los ciberataques exitosos en 2024 implicaron error humano o manipulación. El Security Awareness Service de Hornetsecurity convierte a tu equipo en un cortafuegos humano. Y no hablamos de formación aburrida y basada en «marcar casillas», sino de una educación continua, personalizada y orientada a crear instinto. El objetivo: generar paranoia (sí, en ciberseguridad eso es bueno).
Supervisa, audita y registra todo lo importante
La seguridad no solo es prevenir, ¡también es detectar! Los registros, alertas y trazas de auditoría identifican comportamientos sospechosos antes de que acaben en una brecha real.
Desde intentos de inicio de sesión en horas extrañas hasta cambios inesperados de permisos, la monitorización continua es tu mejor aliada para detener problemas antes de que crezcan:
- Protege los datos y la privacidad. Cumple con las normativas como RGPD, HIPAA o CCPA: ya no son opcionales y las sanciones son serias.
- Usa cifrado para proteger los datos cuando están almacenados o viajen por la red.
- Clasifica la información para identificar qué datos sensibles se mueven dentro o fuera de tu organización.
- Si no sabes quién accede a los datos de tus clientes, tienes un problema. Soluciones como 365 Permission Manager te ayudan a mantener un control estricto sobre quién puede ver, editar o compartir documentos y carpetas en Microsoft 365.
- Ten un plan de respuesta ante incidentes (y úsalo). Ningún plan sobrevive al primer contacto con un ciberataque, pero siempre es mejor que improvisar en medio del caos. Un buen plan debe indicar a quién llamar, qué sistemas desconectar y cómo recuperar el control. Así evitarás que tu única estrategia sea el pánico cuando, por ejemplo, Jim inicie sesión desde España a las 3 de la madrugada y haga clic donde no debía.
- Mejores prácticas para pymes y grandes empresas. Me sorprende que muchos crean que las grandes empresas están mejor protegidas solo por invertir más dinero, como si eso garantizara automáticamente una seguridad superior. Sí, cuentan con más presupuesto, pero también con una superficie de ataque mucho mayor y sistemas más complejos. Y eso se traduce en más posibilidades de errores de configuración… o de que alguien acabe haciendo clic en la factura equivocada que supuestamente debía firmarse ayer.
- Las mejores prácticas para pymes suele reducirse a la simplicidad y la automatización. Herramientas de seguridad fáciles de usar, externalizar la monitorización si es necesario, formación básica que cale en el equipo, normas claras y sencillas que todos cumplan… No busques complejidad, busca constancia.
- Las mejores prácticas para empresas giran en torno a la escala. Registro y monitorización centralizados, aplicación de políticas en todos los equipos, defensa en capas y auditorías continuas que identifiquen fallos reales (aunque no sea cómodo afrontarlos). Más tamaño significa más que proteger y más margen para que algo salga mal, así que la visibilidad y el control son esenciales.
- Las mejores prácticas en el sector sanitario merecen especial atención. Ya sea para cumplir con la HIPAA o para proteger datos sensibles de pacientes, el margen de error es mínimo. Las prioridades incluyen: registros de acceso detallados, comunicaciones cifradas y copias de seguridad seguras. Hornetsecurity lo refuerza con herramientas de cumplimiento integradas y seguridad en tiempo real para entornos Microsoft 365.
Aprender de los errores es clave. Puedes leer más, por ejemplo, sobre el ataque de ransomware que golpeó al sector sanitario del Reino Unido y que podría haberse evitado.
Toma el control de tus prácticas de ciberseguridad
Con Hornetsecurity podrás:
- Detectar amenazas antes de que lleguen a la bandeja de entrada.
- Proteger todos tus datos en la nube dentro de Microsoft 365.
- Cumplir con normativas como RGPD, HIPAA y otras.
- Formar a tu equipo para que actúe como un auténtico cortafuegos humano.
- Realizar auditorías de seguridad periódicas con total confianza.

Solicita una demo y empieza a aplicar buenas prácticas de ciberseguridad de forma sencilla, segura y sin improvisaciones.
En conclusión, es hora de ponerse prácticos
No necesitas un gran presupuesto ni ser experto en ciberseguridad. Lo que de verdad importa es la constancia, la visibilidad y disponer de herramientas que automaticen lo básico.
Pregúntate:
- ¿Aplicamos parches con regularidad?
- ¿Nuestro equipo está bien formado y concienciado?
- ¿Podemos recuperarnos de un ataque de ransomware?
- ¿Sabemos quién tiene acceso a qué datos?
- ¿Recibimos alertas cuando algo parece sospechoso?
Si la respuesta a alguna de estas preguntas es «no del todo», ha llegado el momento de actuar.
Preguntas frecuentes (FAQ)
Porque es clave para mantener la continuidad del negocio. El error humano sigue siendo la principal causa de la mayoría de brechas de seguridad y hay que aplicar prácticas eficaces.
Contar con un control de acceso sólido, mantener sistemas y software actualizados, asegurar las comunicaciones, formar al personal y tener un plan de respuesta ante incidentes.
Apostando por la simplicidad y la automatización: usar herramientas de seguridad fáciles de manejar, ofrecer formación básica y fijar normas claras sobre qué hacer y qué evitar.
