Cuando el servidor de correo o algún otro componente importante de la compañía se ve interrumpido, la opción de un asesoramiento profesional resulta costosa. Para una pyme con una plantilla de 200 a 500 empleados, un incidente de este tipo, estaría rondando entre cifras de cuatro a seis dígitos -la hora. Estos datos son el resultado de un estudio hecho por Techconsult. Esta cifra se deriva de la suma de muchos factores, entre ellos, de la baja en la productividad del área de TI, de la ganancia que se ha dejado de percibir durante el período de inactividad, así como de los costes derivados de la interrupción del servicio.

 

A pesar de ello, las empresas medianas no le dan la atención merecida que la alta disponibilidad conlleva, así como el período de inactividad, y terminan reaccionando cuando ya es muy tarde. ¿Qué pueden hacer las empresas para no caer ante ese escenario de terror?

 

Quien ya se ha familiarizado con la alta disponibilidad de las infraestructuras de TI, conoce la complejidad en la materia. Por ello les resulta difícil a las empresas con escaso know-how en el área de TI, manejar adecuadamente dicha problemática. No suelen tener un concepto claro de la temática. Aunado a esto muchos buscan escapar de los costes, que un ajuste necesario del sistema conllevaría.

Los apagones o las caídas del disco duro, son de los casos menos deseados por el departamento de TI. Aún más cuando durante todo el año, no se le ha prestado la atención merecida al tema de la alta disponibilidad como responsabilidad del área de TI. En cuanto a la incidencia en el tráfico del correo electrónico, puede resultar muy molestoso.

 

Imaginando el peor escenario, cuando no se cuenta con otra alternativa de comunicación más que el servidor de correo, no solo resulta que los empleados no pueden enviar ni recibir correos, sino que los emails que entren durante dicho período, no llegarán a sus destinatarios una vez que la comunicación sea reestablecida. Por esta razón, podrían incrementarse los daños económicos. Una vez sucedido esto, la empresa tendrá que plantearse cómo quiere resolver un escenario tal, de forma rápida y efectiva.

 

Fácil y seguro con una alta disponibilidad -así sí funciona

 

Aquí entran en juego las soluciones de seguridad basadas en la nube. El servicio de continuidad de correo de Hornetsecurity, garantiza a la empresa por ejemplo, una disponibilidad del tráfico de correo de un 99,9%. Gracias a una monitorización automática, el servicio se activa de forma inmediata y por sí solo ante una caída del servidor de correo, evitando así, una interrupción de la comunicación.

 

Los correos electrónicos son distribuidos a través de medios alternativos (buzón de correo POP3/IMAP o acceso por Webmail). Si resultara una caída completa del sistema TI sin contar con soluciones alternativas, los correos serían guardados durante el tiempo que le tome al servidor de correo restablecerse. No hay posibilidad de que se pierdan los emails, incluso cuando los mismos han sido eliminados de forma accidental, en cuestión de pocos segundos estará a su disposición un respaldo del tráfico de correo de los últimos 90 días. En un caso ideal, los empleados y clientes no tendrán ni porqué enterarse de que hubo una interrupción en la infraestructura de TI.

 

Según un estudio realizado, más de la mitad de los especialistas en TI encuestados (57%), habían sufrido al menos una caída del sistema en los últimos tres meses. De esta manera podemos entrever que el servicio de continuidad de correo de Hornetsecurity, está lejos de acabar. Existe actualmente una carencia importante en el mercado. Las pymes no están aún al tanto de los peligros y sobre todo de los costes resultantes de los mismos. Si quiere mantenerse y ser competitivo en el futuro, deberá considerar seriamente la adquisición de servicios de seguridad en la nube.